DIFICULTADES DE HABILIDAD SOCIAL O PROBLEMAS DE RELACIÓN CON LOS DEMÁS.

ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES SOCIALES.

Los humanos somos seres programados para vivir en grupo, en contacto con los demás, relacionándonos con nuestros congéneres continuamente. Necesitamos más a los demás desde el primer momento de nuestro nacimiento que cualquier otra especie. Esta característica de máxima sociabilidad exige que aprendamos formas adecuadas de comportamiento para con los demás. Estas maneras de actuar se aprenden, poco a poco, en el hogar, en el colegio, con nuestros amigos, con el cine o televisión. Nadie nace sabiendo cómo comportarse o teniendo ya estas habilidades. Así pues, podemos definir las habilidades sociales como la parte de nuestra forma de ser que implica relacionarse con los demás. Es parte amplísima e incluye subáreas como conversar, expresar y recibir sentimientos positivos, expresar y recibir sentimientos negativos, pedir favores, decir "no", ligar, mantener entrevistas de trabajo, mantener opiniones, hablar en público y un sinfín de áreas importantes en nuestra vida.

Sin embargo, hay un gran número de personas (el 20-30 % de la población según estadísticas), que por alguna razón no las aprendieron adecuadamente o las aprendieron mal, quizá porque tuvieron malos modelos de habilidad social. Padres, familiares, amigos, sistemas educativos que no ofrecían modelos claros y adecuados de relacionarse con los demás; situaciones muy traumáticas o desagradables de contacto con los demás; aprendizaje de ideas filosóficas que actúan como pilares directrices de nuestra vida, y que pueden llevarnos a sobrevalorar la importancia de quedar bien ante los demás, de lo que puedan pensar de mí o de cuán importante es ser admirado o admitido por los demás...etc. Entonces, si ha habido ausencia de aprendizaje o se ha aprendido mal es cuando aparecen lo que se denomina desde la Psicología: dificultades o déficit de habilidad social o problemas de relación con los demás.

Aclarando el concepto de déficit de habilidades sociales. Nadie es 100% hábil ni 100% inhábil socialmente. A partir de aquí, definimos a una persona con déficit de habilidades sociales como una persona con problemas de relación en una cantidad de subáreas lo suficientemente amplia como para causar malestar emocional, o puede ocurrir también que su défict se circunscriba a pocas subáreas, pero que el malestar provocado sea muy elevado.

Si este es tu caso, no te preocupes, todavía estás a tiempo de aprender las habilidades deficitarias que te impidan relacionarte con los demás. El psicólogo evaluará exactamente qué conductas sociales necesitas adquirir y te irá entrenando.

El Entrenamiento en Habilidades Sociales parece ser, hoy por hoy, el más eficaz para conseguir

este objetivo. Tanto las investigaciones realizadas como la evidencia clínica, ponen de manifiesto que este tipo de entrenamiento mejora considerablemente las interacciones sociales y el bienestar psicológico de la persona que ha adquirido este tipo de destrezas para aumentar las posibilidades de conseguir el objetivo que se había marcado el sujeto de manera eficaz, sin atravesar por niveles de emoción negativa elevados (ansiedad, nerviosismo, rabia) o sea de manera cómoda y respetando los derechos de los demás.

Por tanto, podemos decir que una persona es habilidosa socialmente o asertiva cuando con su conducta busca la comunicación clara y directa de las propias necesidades y opiniones a su interlocutor, sin obligarlo o agredirlo. Implica por tanto, la defensa de los propios derechos pero manteniendo un respeto por los ajenos. La persona asertiva da la sensación de seguridad y confianza en ella misma y madurez en sus criterios.

El comportamiento asertivo o hábil socialmente a corto plazo, ayuda a controlar mejor nuestro ambiente, haciendo que los demás entiendan mejor nuestros deseos y opiniones; permite que el otro nos conozca mejor, lo que favorece la evitación de problemas futuros y favorece el contacto, evitado los "miedos" al otro y haciendo que nos sintamos más a gusto con los demás. A largo plazo, nos ayuda a controlarnos mejor a nosotros mismos evitando sentimientos de ansiedad, culpabilidad o frustración. También mejora nuestra autoestima y confianza al realizar las cosas tal y como deseamos.

Si crees que puedes presentar dificultades en tu relación con los demás, una atención temprana puede prevenir problemas futuros. Yo puedo ser tu psicólogo de confianza para entrenarte en las habilidades de comunicación y en el manejo de tus relaciones sociales de manera eficaz.

Virginia Barba



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