Publicado: 29 de Noviembre de 2017

Tratamiento psicológico

El sueño es una importante parcela de nuestra vida de cuya calidad depende, en gran medida, la calidad de la vigilia y viceversa. La exposición a sucesos vitales estresantes, los mecanismos de afrontamiento y solución de problemas, así como virtualmente cualquier trastorno orgánico y/o psicológico influyen de manera decisiva sobre el sueño.

Los trastornos del sueño son muy frecuentes en la población general. Cada año, hasta un 40% de los adultos se queja de dificultades para dormir. Cuatro de cada diez individuos no obtienen un sueño reparador de forma regular. Del 2 al 4 por 100 de la población padece un síndrome de apnea obstructiva del sueño (La apnea del sueño es un trastorno común en donde la respiración se interrumpe o se hace muy superficial). 

El 0,5% de la población padece narcolepsia (Acceso de sueño de carácter patológico en el que se padece un deseo irresistible de dormir o sucesivos ataques de sueño).  La actual "clasificación internacional de los trastornos del sueño comprende 88 trastornos del sueño que se agrupan en cuatro categorías que menciono a título informativo:

  1. Disomnias. Trastornos de iniciación y mantenimiento del sueño, así como los de somnolencia excesiva.
  2. Parasomnias, caracterizadas por acontecimientos o conductas anormales asociadas al sueño, sus fases o a los momentos de transición sueño-vigilia como hablar en sueños, sonambulismo, pesadillas, terrores nocturnos...
  3. Los asociados a trastornos medico-psiquiátricos.
  4. Aquellos trastornos del sueño propuestos pero que aún no se dispone de datos para confirmar que sean trastornos de sueño.

Pero el sueño puede verse alterado no sólo por una patología determinada, sino también por el estilo de vida de la persona y las demandas sociolaborales. Cuando esto ocurre, con independencia de cuál sea la causa (privación parcial, mala higiene, patología), la primera de una larga lista de consecuencias es la aparición de somnolencia, soñolencia o sopor (estado intermedio entre el sueño y la vigilia en el que todavía no se ha perdido la conciencia y se tiene sensación de cansancio, pesadez, sueño, embotamiento de los sentidos y torpeza en los movimientos). El impacto negativo de la somnolencia influye sobre el estado de ánimo y procesos, tales como, razonamiento lógico, cálculo, memoria atención, tiempos de reacción y destrezas motoras, además de consecuencias fisiológicas como cambios en la habilidad para mantener la temperatura corporal, cambios en la presión sanguínea, frecuencia cardíaca y respiratoria y conductancia de la piel e, incluso en el sistema inmune.


¿Qué es el insomnio, desvelo, vigilancia...?


Es la dificultad o incapacidad para dormir o falta total de sueño. En términos clínicos constituye una percepción subjetiva de insatisfacción con la cantidad y/o calidad del sueño. Se trata de un sueño no reparador, de mala calidad que puede derivar en somnolencia diurna, falta de concentración, cansancio, mala memoria, irritabilidad, desorientación, accidentes de tráfico y laborables, ojeras...Incluye la dificultad para iniciar o mantener el sueño o despertar temprano con incapacidad para volverse a dormir.


Las causas que originan el insomnio son múltiples y de diversa índole, pudiendo coincidir  más de una en un mismo sujeto. Son: ansiedad, estrés, depresión (especialmente del insomnio de conciliación), trastornos del sueño (apneas del sueño, retraso de fase, trabajo por turnos, Jet lag, síndrome de piernas inquietas, parasomnias), envejecimiento, ejercicio físico o estimulación mental antes de acostarse, cafeína u otros estimulantes (bebidas energéticas, té, cacao), alcohol, nicotina y otras drogas, dormitar excesivamente durante el día (siestas largas), alteraciones del patrón sueño-vigilia, ambiente no favorecedor (ruidos, luminosidad, características del colchón y de la almohada...), exposición excesiva a luz intensa diurna, hipertiroidismo, alcoholismo,  u otras sustancias depresoras del SNC (sedantes, hipnóticos, antihistamínicos, miorrelajantes...), toma de sustancias estimulantes (cocaína, anfetaminas...), efecto secundario medicamentoso (teofilina, pseudoefedrina...), dolor, alteraciones respiratorias, etc.


Tratamiento psicológico cognitivo conductual para el insomnio


Nos centramos en el insomnio porque afecta a un tercio de la población cuando menos de forma ocasional y se asocia a un alto coste personal en términos de bienestar psicológico y social.

En primer lugar y, antes de evaluar profundamente las causas de la alteración del sueño, y teniendo muy presente que  que el abordaje de los problemas psicológicos exclusivamente puede que no sea suficiente, (nos lo indicará una valoración profunda) y se haga necesario tratamiento farmacológico conjuntamente con el psicológico para solucionar el insomnio, como decía en primer lugar, se enseña la técnica de Higiene del sueño para ayudar a la persona a identificar los factores de su estilo de vida y del ambiente que pueden dificultar el sueño. Se le   aconseja que evite las actividades contraproducentes o se le recomiendan conductas alternativas. El seguimiento de estas normas habitualmente no es suficiente para aliviar el insomnio. Y se pasa a la intervención conductual y cognitiva.

Se interviene conductualmente para cambiar malos hábitos del sueño, reducir la excitación autonómica y cognitivamente para modificar creencias disfuncionales que puedan exacerbar el problema. ). 

El tratamiento conductual (control de estímulos, restricción de sueño o restricción del tiempo pasado en la cama o relajación muscular progresiva...)  Es igual de eficaz en el insomnio que el tratamiento farmacológico. A medio plazo (3-8semanas) y a largo plazo (6-24 meses), los beneficios obtenidos por estas intervenciones son mucho más duraderos que con los hipnóticos. Resumiendo, la terapia conductual es de elección en el insomnio crónico y puede ser de gran utilidad en el insomnio secundario a causas médicas o psicológicas.

Técnicas de control fisiológico como Respiración diafragmática, Relajación muscular progresiva o de Jacobson, Entrenamiento autógeno: La mayoría de las personas  con insomnio suelen experimentar altos niveles de tensión muscular y cognitiva por la noche y durante el día. Las técnicas de relajación ayudan a desactivar este sistema de excitación.

Terapia cognitiva y reestructuración cognitiva para modificar creencias y actitudes desadaptativas y/o cuando existen expectativas de sueño poco realistas como lograr 8 horas de sueño o conceptos erróneos sobre las causas de la alteración del sueño que mantienen el problema.

Evaluación del insomnio


El concepto más importante a tener en cuenta con respecto al insomnio es que se trata de una queja o síntoma, nunca de un diagnóstico. Si exceptuamos los casos de insomnio idiopático (incapacidad crónica para dormir adecuadamente, debida supuestamente a una alteración en el control neurológico de los sistemas que regulan el ciclo sueño-vigilia) y de mala percepción del propio sueño, el insomnio siempre será secundario a un trastorno médico, psicológico, circadiano, de sueño, conductual o ambiental.

Como en cualquier otro trastorno, la historia clínica es un elemento fundamental en la evaluación del insomnio. Debe basarse en un conocimiento del diagnóstico diferencial y de la relación de cada elemento de la historia con distintas consideraciones  para realizar un diagnóstico certero.


Cuando el diagnóstico y posteriores intervenciones son correctos, la mayoría de los trastornos del sueño se curan o tienen tratamiento eficaz.

Si crees que puedes tener insomnio o alguna otra alteración del sueño, no lo dejes. Busca ayuda médica y/o psicológica para superar esa afección tan devastadora en el organismo si no se atiende convenientemente. 


Contactar para superar las alteraciones del sueño

Como psicóloga especializada en problemas del sueño, puedo ayudarte a superar los problemas principales que los hayan desencadenado y desaprender aquellos hábitos que están perjudicando tu descanso y tu día a día, sustituyéndolos por hábitos saludables. Mi consulta está en Benidorm y atiendo también a través de mi consulta online, según sea tu problemática.

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